Cómo saber si un archivo FLAC es un falso lossless transcodificado
El fraude de los archivos de audio falsificados es un dolor de cabeza habitual para los audiófilos: muchas veces compramos o descargamos música en formato sin pérdidas, pero en realidad ha sido transcodificada desde un MP3 de baja calidad. Este detector de falso lossless online analiza el espectro promedio y el corte de frecuencia directamente en tu navegador usando la Web Audio API. Al medir dónde cae la energía de la pista (los formatos con pérdidas suelen aplicar un filtro tijera abrupto entre los 16 kHz y los 20 kHz), podrás obtener un indicio claro de si estás ante un verdadero archivo de alta fidelidad o una compresión camuflada, todo ello de forma instantánea y sin subir el archivo a ningún servidor externo.
¿Ese FLAC es lo que dice ser? Este detector de falso lossless mide hasta qué frecuencia llega un archivo de audio y te dice si es sin pérdidas o si viene de un MP3, de un hi-res remuestreado o de un archivo de 16 bits disfrazado de 24. Carga uno o varios FLAC, WAV, MP3, M4A u OGG y se analizan en tu navegador, sin que nada salga de tu equipo.
La prueba principal es el corte de frecuencia. Un MP3 a 128 kbps codificado con LAME 3.100, el codificador de MP3 más extendido, filtra en 17 kHz y el detector lo mide en 16,7 kHz, mientras que un FLAC de calidad CD llega a los 22 kHz. Además vigila dos trampas que el corte no delata, el archivo de 96 o 192 kHz que en realidad viene de un CD y el de 24 bits cuyas muestras solo usan 16.
Cómo usar el detector de falso lossless paso a paso
Cada tema tarda unos segundos y el resultado cabe en una línea, con el veredicto, el corte, el muestreo y la resolución.
- Elige uno o varios archivos. Con varios, el detector los analiza en cola y termina con una tabla resumen, útil para revisar un álbum entero.
- Lee el veredicto y el corte en kHz, que es la cifra que decide.
- Mira el espectrograma, con el tiempo en horizontal y la frecuencia en vertical. Un MP3 deja una franja negra y plana por encima de su corte durante todo el tema, mientras que la música real se apaga de forma irregular.
- Revisa muestreo y resolución. «24 bits (16 efectivos)» indica un archivo de 16 bits rellenado con ceros, y «falso hi-res», que por encima de lo que daría un original de 44,1 o 48 kHz no queda nada.
- Pulsa «Copiar veredicto» y pega el resultado en un foro o en tu reclamación a la tienda.
¿Qué significa cada veredicto?
El veredicto sale del corte medido. Por encima de 20,5 kHz el espectro está completo, entre 19 y 20,5 kHz está casi completo, entre 16,5 y 19 kHz hay un corte medio y por debajo de 16,5 kHz, un corte bajo. El falso hi-res se decide aparte, mirando la banda ultrasónica de los archivos de 88,2 kHz o más.
| Veredicto | Corte medido | Qué suele ser | Qué hacer |
|---|---|---|---|
| Espectro completo | 20,5 kHz o más | Sin pérdidas, o un archivo con pérdidas de tasa muy alta (MP3 V0, Vorbis desde q6) | Si el origen es dudoso, no lo des por bueno solo por esto |
| Casi completo | De 19 a 20,5 kHz | MP3 de 256-320 kbps, Opus, Vorbis q5 o un máster filtrado cerca de 20 kHz | Zona gris, así que compáralo con otra copia del mismo disco |
| Corte medio | De 16,5 a 19 kHz | MP3 de 128-192 kbps o VBR V2 | En un archivo vendido como FLAC, casi seguro que es una transcodificación |
| Corte bajo | Menos de 16,5 kHz | MP3 de tasa baja, un archivo por debajo de 44,1 kHz o una grabación sin agudos | Mira el espectrograma antes de acusar a nadie |
| Falso hi-res | Archivo de 88,2 a 192 kHz sin nada por encima de unos 21-26 kHz | Un original de 44,1 o 48 kHz remuestreado | Es un indicio fuerte, así que compáralo con la versión de CD antes de reclamar |
Qué corte deja cada códec, medido con este detector
Un MP3 a 320 kbps se queda hacia los 20 kHz y uno a 128 kbps en 16,7 kHz, pero un MP3 V0 y un Vorbis de tasa alta no dejan corte. Lo comprobamos codificando la misma señal de prueba de banda completa (ruido rosa y blanco a 44,1 kHz y 16 bits) con LAME 3.100, libvorbis y libopus, y pasando cada versión por el propio detector. Con música real los cortes suelen salir algo más bajos, porque la música tiene menos energía arriba que el ruido.
| Archivo | Filtro que fija el codificador | Corte medido | Veredicto |
|---|---|---|---|
| FLAC original (16 bits, 44,1 kHz) | Ninguno | 22,0 kHz | Espectro completo |
| MP3 128 kbps CBR | 17,0 kHz | 16,7 kHz | Corte medio |
| MP3 192 kbps CBR | 18,6 kHz | 18,8 kHz | Corte medio |
| MP3 VBR V2 | 18,5 kHz | 18,7 kHz | Corte medio |
| MP3 256 kbps CBR | 19,7 kHz | 19,5 kHz | Casi completo |
| MP3 320 kbps CBR | 20,5 kHz | 20,1 kHz | Casi completo |
| Opus 128 y 256 kbps | 20 kHz | 20,2 kHz | Casi completo |
| Vorbis q5 (unos 160 kbps) | 20,1 kHz | 20,3 kHz | Casi completo |
| MP3 VBR V0 | Ninguno | 21,8 kHz | Espectro completo (se cuela) |
| Vorbis q9 (unos 320 kbps) | Ninguno desde q6 | 22,0 kHz | Espectro completo (se cuela) |
| 24 bits/96 kHz remuestreado desde 44,1 kHz | El del remuestreador | 21,4-24,1 kHz | Falso hi-res |
| 16 bits rellenado a 24 bits | Ninguno | 22,0 kHz | Espectro completo, con el aviso «24 bits (16 efectivos)» |
El AAC no aparece porque su corte depende del codificador (el de Apple, el FDK o el de FFmpeg) y todavía no lo hemos medido.
La regla que repiten foros y resúmenes de IA, la de que 128 kbps cortan en 16 kHz, no describe bien a LAME, que según la tabla de su propio código filtra en 17 kHz a esa tasa y en 20,5 kHz a 320. El MP3 a 320 kbps, el Opus y el Vorbis q5 caen en la misma zona gris que un máster legítimo filtrado cerca de 20 kHz, y el veredicto «casi completo» lo dice tal cual. Y como el V0 de LAME 3.100 no aplica filtro y libvorbis deja de aplicarlo desde q6, ninguna herramienta que se base en el corte puede pillarlos. Si lo que buscas es elegir tasa, nuestra guía sobre qué bitrate necesitas para música lo cuenta con cifras.
Cinco situaciones en las que conviene comprobar si un FLAC es real
Merece la pena comprobarlo cuando el archivo viene de una fuente dudosa, cuando has pagado por alta resolución, cuando heredas una biblioteca antigua, antes de pinchar y antes de una prueba a ciegas.
Una descarga que dice ser FLAC
Si el FLAC viene de una red P2P, de un foro o de un disco descatalogado que alguien digitalizó hace años, pásalo por el detector antes de archivarlo. Convertir un MP3 a FLAC no recupera nada, porque el archivo pasa a pesar como un FLAC mientras el filtro del MP3 sigue dentro. Un FLAC falso hecho desde un MP3 a 128 kbps aparece aquí con un corte cerca de 16,7 kHz y el veredicto «corte medio», y uno hecho desde 320 kbps, hacia los 20 kHz. Analiza el álbum entero en vez de una sola pista. Si varias canciones salen con corte medio, la fuente no es fiable aunque un par parezcan buenas, porque quien lo montó mezcló orígenes. La lógica inversa también sirve, con un matiz. Un corte en 22 kHz no demuestra nada por sí solo, porque un MP3 de tasa muy alta también llega, pero descarta el caso más burdo, el del MP3 barato convertido y renombrado. Y como el detector funciona en cualquier navegador reciente, móvil incluido, puedes revisar una descarga en cuanto termina.
Antes de reclamar una compra en alta resolución
Si has pagado por una descarga de 24 bits y 96 kHz, compruébala antes de dar por buena la compra, porque cuesta más que la versión de CD. El detector decodifica el archivo a su frecuencia nativa y mira la banda ultrasónica. Si la música llega a los 20 kHz, por encima de unos 21-26 kHz no queda nada y la caída tiene la forma de un filtro de remuestreo, el veredicto es «falso hi-res», que apunta a un máster de 44,1 o 48 kHz convertido después. Tómalo como un indicio fuerte que conviene contrastar, porque un hi-res real cuya música acaba ahí (por los micrófonos o por un filtro paso bajo en la cadena de grabación) deja una huella parecida. El detector también mide cuántos de esos bits usan las muestras, y esa prueba es más tajante. Un archivo que declara 24 bits pero cuyos ocho bits bajos están siempre a cero aparece como «24 bits (16 efectivos)». Al probar tres pistas de un álbum que circula como 24 bits y 88,2 kHz, las tres salieron así, y FFmpeg lo confirmó por separado. Si te pasa, pide explicaciones a la tienda con el veredicto y una captura del espectrograma. Y si dudas de si el hi-res te compensa, nuestra guía sobre quién necesita de verdad el audio sin pérdida te ayuda a decidirlo.
Revisar una biblioteca antigua por lotes
Para una colección que ha pasado por varios discos duros, selecciona todas las pistas de un álbum o unas decenas de archivos a la vez. El detector los procesa uno a uno y te devuelve una tabla con veredicto, corte, muestreo y resolución de cada uno. Los intrusos se ven al instante, porque una pista que corta en 16,7 kHz en un álbum donde el resto llega a 22 kHz casi siempre es un MP3 que alguien usó para completar el disco. Esa prueba de coherencia es más fiable que juzgar un archivo aislado, ya que el resto del álbum te enseña cómo suele verse esa grabación. Como todo ocurre en tu navegador, no hay cuota de subida ni colas de espera. El límite es la memoria, porque una pista de 20 minutos a 192 kHz ocupa casi 2 GB una vez decodificada, así que en un móvil puede no caber y conviene analizarla en el ordenador. Guarda la tabla copiada junto a la carpeta del álbum y tendrás el informe a mano si en el futuro vuelves a dudar de una pista.
Si pinchas, revisa el pack antes de la sesión
Pasa la carpeta de promos por el detector antes de la sesión, porque los packs, los recopilatorios y los «remasters» que circulan entre DJ son terreno abonado para las transcodificaciones. Un tema que corta en 16 kHz puede pasar desapercibido en unos auriculares, pero junto a otro limpio, en el mismo equipo y al mismo nivel, suena apagado, y es mejor descubrirlo en casa que en la cabina. Copia la tabla resumen con un clic y aparta lo que salga con corte medio o bajo. Si un tema que necesitas solo existe en esa calidad, al menos sabrás qué esperar, ya que subir los agudos no devuelve lo que el filtro quitó y solo realza el ruido y la aspereza que quedan. En la zona gris de «casi completo», compáralo con otra copia de la misma edición antes de descartarlo. Y cuando un pack anunciado como sin pérdidas llega con varias pistas cortadas en 16 kHz, el problema viene de quien lo preparó, así que conviene avisarle antes de que las copias malas lleguen a otros DJ.
Antes de un test ABX o de comparar dos ediciones
Antes de comparar a ciegas un FLAC con un MP3, o dos ediciones del mismo disco, asegúrate de que cada archivo es lo que dice. Un «FLAC» que en realidad es un MP3 a 320 kbps convierte la prueba en MP3 contra MP3, y cualquier conclusión sale torcida. Pasa los dos archivos por el detector y apunta corte y resolución. Si coinciden de forma sospechosa, busca otra fuente. Con los archivos verificados ya puedes preguntarte si la diferencia se oye, que es lo que analiza nuestra guía sobre si la diferencia entre FLAC y MP3 se oye de verdad. El oído también cuenta, porque la sensibilidad por encima de unos 16 kHz cae con la edad. Comprueba hasta qué frecuencia oyes antes de preocuparte por un corte en 19 kHz, ya que un límite al que tu oído no llega no puede estropear la comparación.
Cuándo se equivoca el detector
El detector falla de tres maneras. Marca como sospechosos algunos archivos legítimos sin agudos, deja pasar los archivos con pérdidas de tasa muy alta y puede confundir un hi-res real con uno remuestreado. Además tiene dos límites que conviene conocer.
- Falsos positivos. Las grabaciones antiguas o de banda estrecha (discos de pizarra, casetes, muchas cintas de los años cincuenta y sesenta), la voz sola o el piano solo pueden no tener energía por encima de 15-18 kHz. En el espectrograma se distinguen porque la energía se apaga poco a poco y de forma irregular, sin el escalón plano de un códec. No siempre ocurre. Dos transferencias reales de discos de pizarra a 24 bits y 96 kHz que probamos salieron como espectro completo, porque su ruido de superficie llega a 30 kHz, así que el falso positivo aparece sobre todo cuando la transferencia se filtró o se limpió de ruido.
- Falsos negativos. El V0 de LAME 3.100 y el Vorbis desde q6 (unos 192 kbps) no aplican filtro, así que llegan a 22 kHz y el detector los da por completos, igual que cualquier herramienta que se base en el corte. Y un hi-res remuestreado cuya música no llega a los 20 kHz recibe un corte bajo en vez de falso hi-res, porque manda el corte.
- Hi-res real sin ultrasonido. Un 96 kHz auténtico cuya música se apaga hacia 20-25 kHz, por los micrófonos o por un filtro paso bajo en la cadena de grabación, puede salir como falso hi-res. Por eso ese veredicto es un indicio que conviene contrastar con la versión de CD.
- Límites del navegador. Para ver el falso hi-res y los bits, el archivo se decodifica a su frecuencia nativa. Si tu navegador no puede, el detector lo avisa y se queda en el corte. Los bits solo se miden en formatos sin pérdidas como WAV y FLAC.
- Un FLAC válido puede ser falso. La orden
flac -tcomprueba que el archivo no está dañado y que su firma MD5 coincide con el audio, pero una transcodificación la pasa sin problema, porque la firma se calculó sobre un audio que ya venía degradado.
Preguntas frecuentes
¿Qué herramienta gratuita comprueba si un FLAC es auténtico?
Este detector, que funciona en el navegador sin instalar nada ni subir el archivo. Mide el corte de frecuencia y dibuja el espectrograma. En los archivos que dicen ser hi-res comprueba además si la caída por encima de 20 kHz tiene la forma de un filtro de remuestreo, y en los de 24 bits cuenta los bits que usan de verdad las muestras.
¿Es 100 % fiable?
No, y ningún detector basado en el espectro lo es. El corte delata sin problema los MP3 de tasa baja y media, pero un MP3 V0 de LAME y un Vorbis desde q6 no aplican filtro y pasan por sin pérdidas. Hay grabaciones legítimas sin agudos que dan un corte bajo, y un hi-res real cuya música se apaga hacia 20-25 kHz puede salir como falso hi-res. Úsalo para descartar lo evidente y mira el espectrograma antes de sacar conclusiones.
¿Se sube mi archivo?
No. El archivo se decodifica y se analiza por completo en tu navegador con la Web Audio API, y nada se envía a ningún servidor.
¿Qué corte tiene cada formato?
LAME 3.100, el codificador de MP3 más usado, filtra en 17 kHz a 128 kbps, en 18,6 kHz a 192, en 19,7 kHz a 256 y en 20,5 kHz a 320. Opus nunca codifica nada por encima de 20 kHz, y un sin pérdidas de calidad CD llega a unos 22 kHz. Otros codificadores usan cifras distintas, así que tómalas como valores típicos.
Un audio lossless corta en 20,4 kHz, ¿es falso?
No necesariamente. Un corte cerca de 20,5 kHz es la huella de un MP3 a 320 kbps, pero también puede venir de la cadena de producción, que a veces recorta la banda cerca de 20 kHz. Por eso el detector lo deja en «casi completo», una zona gris que el corte no resuelve. Compáralo con otra copia del mismo disco y mira si el escalón es plano y constante durante todo el tema.
¿Sirve para saber si un FLAC de 24 bits es real?
Sí, en WAV y FLAC. Lee los bits que declara la cabecera y mide los que usan las muestras. Si un «24 bits» deja los ocho bits bajos siempre a cero, lo muestra como «24 bits (16 efectivos)», que es un 16 bits con relleno. Si el archivo se procesó después (un cambio de ganancia o una conversión de frecuencia), los bits bajos ya no están a cero y esta prueba no lo detecta.
¿Qué diferencia hay entre validar un FLAC y comprobar que es real?
Validarlo (con flac -t o con la verificación de tu reproductor) confirma que el archivo no está dañado y que su firma MD5 coincide con el audio. Comprobar que es real es otra cosa, porque un FLAC hecho desde un MP3 pasa la validación sin problema. La firma se calculó sobre un audio que ya venía degradado, así que solo el análisis del espectro lo delata.
¿Cómo ver el espectrograma de un audio?
Carga el archivo en este detector y verás su espectrograma en el navegador, sin instalar nada, con el tiempo en horizontal, la frecuencia en vertical y el color para la intensidad. Si prefieres un programa de escritorio, Spek o la vista de espectrograma de Audacity muestran lo mismo.