¿Aguantará tu altavoz la fiesta del sábado? Olvida los vatios. Pon nuestra pista de prueba, deja el móvil a un par de metros y sube el volumen poco a poco. El test vigila cuándo empieza a distorsionar tu altavoz para fiesta y te dice, como estimación, hasta qué escenario llega limpio, del escritorio al jardín.
Este test te dice hasta qué escenario llega limpio tu altavoz, de la mesa de trabajo al jardín, midiéndolo con el móvil a unos 2 metros mientras subes el volumen. Vale para cualquier altavoz para fiestas, del Bluetooth más pequeño a uno grande con batería, porque mide el tuyo en el sitio donde lo vas a usar en vez de fiarse de los vatios de la ficha. La pista de prueba deja vacía la banda de 300 Hz a 3 kHz, y la energía que aparece ahí al subir el volumen casi siempre es distorsión de tu equipo.
Es una estimación con niveles relativos. El micrófono de un móvil no está calibrado, así que el test mide cuánto se separa tu altavoz del ruido de fondo de la sala, y los escenarios son umbrales nuestros. Sirve para comparar altavoces y para saber hasta dónde puedes subir el tuyo sin que distorsione.
Cómo probar tu altavoz para fiestas con el test
Necesitas el altavoz, un móvil y un par de minutos de silencio.
- Elige cómo lo montas. Con un solo aparato, el altavoz va conectado al móvil o al portátil por Bluetooth o por cable, y ese mismo aparato mide con su micrófono. Con dos, uno pone la pista y otro mide, y siempre se empieza por el que mide.
- Coloca el medidor a unos 2 metros del altavoz, sin funda y sin tapar el micrófono. Durante el segundo y medio en que mide el ruido de fondo, que nadie hable.
- La pista entra baja y sube sola durante 10 segundos. Después, sube tú el volumen del equipo un paso cada dos o tres segundos. El margen y los escenarios se encienden a medida que el test confirma que sigue sonando limpio.
- Cuando salga «Al límite» o «¡Distorsionando!», baja un paso y pulsa «Terminar».
- Lee el escenario. Si quieres comparar con otro altavoz o con otra colocación, repite en el mismo sitio y con el mismo ruido de fondo.
Cómo detecta la distorsión
Vigila el hueco de la pista. El bombo y el bajo suenan por debajo de 150 Hz y los charles por encima de 5 kHz, y entre 300 Hz y 3 kHz no hay nada. Cuando un amplificador o un altavoz se quedan sin margen, recortan la onda, y el recorte crea armónicos que caen justo en esa banda vacía. El test compara la energía del hueco con la de la música y avisa cuando el hueco se empieza a llenar.
Nunca decide con una sola lectura. Mira la última vuelta del patrón, unos 2 segundos, descuenta el ruido que ya había en el hueco antes de que sonara la pista y compara el resultado con unos umbrales fijos o con la lectura más limpia que ha visto de tu altavoz, la que sea más alta, porque uno pequeño y sin graves parte de un hueco más lleno sin estar distorsionando. Una lectura solo cuenta para la nota cuando los 2 segundos siguientes también salen limpios, y las de un tramo sucio se descartan aunque luego bajes el volumen, así que la nota deja de subir poco después de que empiece el recorte.
Pasamos el detector por la misma simulación con el volumen fijo y ruido rosa de sala a tres niveles, 20, 30 y 40 dB por debajo de la pista. El techo es el nivel máximo que da el amplificador sin recortar, y la tabla recoge lo que marca el test según cuánto se pasa la señal.
| Por encima del techo | Muestras recortadas | Lo que marca el test |
|---|---|---|
| +1 dB | 0,3 % | Limpio |
| +2 dB | 0,6 % | «Al límite», salvo en la sala más ruidosa, donde 9 de cada 10 lecturas siguen limpias |
| +3 dB | 0,9 % | «Al límite» o «¡Distorsionando!», según la sala |
| +4 dB | 1,4 % | «¡Distorsionando!» |
| +6 dB o más | 13 % o más | «¡Distorsionando!» |
Con el volumen subiendo 1 dB por segundo, probamos dos tipos de ruido, un altavoz normal y uno pequeño, de 30 a 120 lecturas por segundo (depende de la pantalla) y salas más o menos ruidosas, con el recorte empezando entre unos 16 y 48 dB de margen. Con un recorte duro, en los 32 casos la nota final quedó entre 0,5 dB por debajo y 3,5 dB por encima del margen en el que la señal empieza a recortar, sin ningún aviso antes, y el exceso más alto salió con el margen más bajo. Con un recorte suave, la nota quedó entre 5,6 dB por debajo y 3,7 dB por encima, porque con margen de sobra avisa antes de tiempo y con poco margen, tarde. Si bajas el volumen después del aviso, la nota se queda a menos de 1,5 dB de la que habría dado sin pasarte del techo. Por debajo de unos 16 dB de margen (un altavoz muy pequeño o una sala ruidosa), el aviso llega tarde o no llega y la nota puede pasarse hasta unos 6 dB, así que «Escritorio» y el principio de «Habitación» son solo una estimación del margen. Un altavoz de verdad añade su sala y sus manías, así que toma el resultado como un indicio.
Qué significa cada escenario
Cada escenario es un tramo de margen limpio, la diferencia entre el nivel de la pista y el ruido de fondo que midió el test al empezar. Los tramos son criterio nuestro.
| Escenario | Margen limpio sobre el ruido de fondo | Para qué da |
|---|---|---|
| Escritorio | De 12 a 15 dB (por debajo, «Sin resultado») | Música de fondo en la mesa o en una habitación pequeña |
| Habitación | De 15 a 25 dB | Llenar una habitación cerrada a un nivel cómodo |
| Salón grande | De 25 a 33 dB | Un salón grande con gente charlando por encima |
| Fiesta interior | De 33 a 40 dB | Música protagonista y gente bailando |
| Jardín / exterior | 40 dB o más | Una fiesta en el jardín o en una terraza abierta |
El margen depende del ruido de la sala. En una sala silenciosa sale más alto que en una con la nevera, la calle o el aire acondicionado de fondo, así que solo se compara con otro resultado hecho en el mismo sitio. Tampoco es un nivel en dB SPL como el de un sonómetro. Y como se mide a 2 metros, en exterior, sin paredes que devuelvan el sonido, cada vez que doblas la distancia pierdes 6 dB. Por eso el jardín pide más margen que el salón.
Qué te dice el test en cada tipo de fiesta
Una cena o un cumpleaños en casa
Para música de fondo basta con poco. Si el altavoz llega limpio a «Habitación» o a «Salón grande», te sobra, porque la idea es que la gente hable sin levantar la voz. Una voz normal ronda los 62 dB a un metro, según la norma ANSI S3.5 de inteligibilidad del habla, y una elevada, los 68. Si la música obliga a pasar de una a otra, está demasiado alta para una cena.
Aquí no hace falta un altavoz Bluetooth para fiestas de los grandes. Suele bastar uno pequeño, incluso uno que el test deje en «Habitación». La colocación también cambia el resultado. Pegado a una pared o en una esquina, los graves suben, y en el centro de la mesa, rodeado de platos y de gente, se reparte mejor. Pon el altavoz donde va a estar durante la cena antes de medir.
Si el test te da «Escritorio», mira primero que el volumen del móvil y el del altavoz estén al máximo, porque son dos controles distintos, y repite. Si sigue ahí, para una cena de seis u ocho personas puede valer igual, aunque no para que se oiga desde la cocina.
Una fiesta con baile en el salón
Para bailar, apunta a «Fiesta interior» o más. Con la gente hablando alto, que la norma ANSI S3.5 sitúa en unos 75 dB a un metro, la música tiene que quedar por encima, y el test mide la sala vacía, sin las personas que luego absorben sonido y meten su propio ruido. Lo más probable es que un altavoz que en vacío llega justo a «Fiesta interior» se quede corto a medianoche, así que deja un escenario de margen.
Si el tuyo no pasa de «Salón grande», tienes tres salidas. Enlazar un segundo altavoz igual suma unos 3 dB (lo cuenta el caso de dos altavoces). Acercarlo a la pista de baile también ayuda, porque cada vez que divides la distancia por dos ganas hasta 6 dB. Y para mucha gente, lo que hace falta es una caja de PA, mucho más sensible que un altavoz doméstico; en la guía de cuántos vatios hacen falta para una fiesta están las cuentas por aforo.
No te pases. Por encima de 85 dB el tiempo de escucha seguro se acorta deprisa, y en la guía sobre a partir de cuántos decibelios se daña el oído tienes los tiempos.
Una fiesta al aire libre, en el jardín o la terraza
Un altavoz para fiestas al aire libre necesita más margen que dentro, porque fuera no hay paredes que devuelvan el sonido. Cada vez que doblas la distancia, el nivel cae 6 dB, así que a 8 metros suena 12 dB más bajo que a los 2 metros a los que mide el test. Por eso el jardín pide más margen, 40 dB frente a 33, que es un umbral nuestro.
Haz el test fuera, en el sitio de la fiesta, y sin viento. El viento sobre el micrófono del móvil suena como un ruido grave, y según cuándo sople puede bajar o inflar el resultado, o encender el aviso. Si hay tráfico o un vecino con música, el margen también saldrá más bajo, y eso es justo lo que tendrás que superar esa noche.
Fuera, los vecinos oyen más que a través de tus paredes. Las ordenanzas municipales ponen límites al ruido, sobre todo de noche, y para saber cuántos decibelios llegan a su ventana hace falta una medida absoluta, que este test no da.
Con dos altavoces enlazados
Dos altavoces iguales sonando lo mismo suman unos 3 dB, y algo más en los graves si están juntos. Es menos de lo que parece, porque para que algo suene el doble de fuerte hacen falta unos 10 dB, pero puede ser justo el salto de un escenario al siguiente.
Para comprobarlo, mide primero uno solo y apunta el margen. Después enlázalos con la función de fiesta o de emparejado de tu marca para que suenen a la vez y repite desde el mismo sitio, con el medidor a unos 2 metros de los dos. Si el margen no sube unos 3 dB, revisa la colocación o el modo del enlace. En modo estéreo cada altavoz reproduce un canal, pero la pista del test es igual en los dos, así que también vale.
Ponlos cerca y apuntando a la misma zona. Separados en dos esquinas de un jardín, cada uno cubre su lado y el margen en un punto concreto apenas cambia, aunque la fiesta en conjunto suene mejor repartida.
Cuando el aviso salta enseguida o no salta nunca
Si salta con el volumen bajo, busca algo que llene el hueco sin ser tu altavoz. La voz cae justo entre 300 Hz y 3 kHz, así que alguien hablando, la tele o la radio encienden el aviso; repite en silencio. Un objeto que vibra cerca, como una lámpara o un cristal, sí es distorsión, aunque no del altavoz, y conviene oírla antes de la fiesta. Los modos de refuerzo de graves de muchos altavoces Bluetooth también adelantan el recorte, así que prueba con y sin él y quédate con el que llegue más lejos limpio.
Si no salta nunca, puede que tu altavoz aguante más de lo que le pides, sobre todo si no has llegado al máximo de los dos volúmenes. Si el margen deja de subir antes de llegar al máximo, aunque sigas subiendo el volumen, lo más probable es que el altavoz lleve un limitador, que baja los picos antes de que el amplificador recorte. El test encuentra entonces el techo del limitador, que también es su máximo limpio.
En el modo de un solo aparato, si el altavoz Bluetooth tiene micrófono para llamadas, el móvil puede pasar el enlace a manos libres al abrir el micrófono, y entonces suena con mucha menos calidad. Si notas que el sonido empeora al empezar el test, o si el margen no sube aunque el altavoz suene cada vez más fuerte, prueba con dos aparatos, uno que suene y otro que mida.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber cuánto suena un altavoz?
Para saber hasta dónde llega limpio en tu sala, este test te da el margen sobre el ruido de fondo y un escenario. Para una cifra en decibelios hace falta un sonómetro, y el de un móvil es orientativo, con un error de hasta 10 dB si no lo calibras. Y el SPL máximo de la ficha, si el fabricante lo da, dice cuánto suena a un metro en sus condiciones, no en tu salón.
¿Cuál es el mejor altavoz para fiestas?
El que llegue limpio al escenario de tu fiesta en el sitio donde la vas a hacer. Los vatios de la ficha no lo dicen, y dos altavoces con la misma cifra pueden quedarse a varios escenarios de distancia. Si dudas entre dos, pásales este test en la misma sala, a la misma distancia y con el mismo ruido de fondo, y quédate con el que llegue más lejos sin distorsionar.
¿Es bueno el sonido de 200 vatios?
Los vatios de un altavoz Bluetooth o de una caja de fiesta casi nunca dicen cuánto suena. Suelen ser la suma de sus amplificadores, a veces una cifra de pico y muchas veces sin decir con qué distorsión se midieron. Dos altavoces de 200 W pueden sonar muy distinto según su sensibilidad y su limitador. Lo que de verdad lo dice es su nivel máximo en dB, que pocas marcas publican, o una prueba como esta en tu sala.
¿A qué volumen debe sonar la música en una fiesta?
En una cena, por debajo de la conversación; si la gente tiene que levantar la voz para oírse, está alta. Para bailar, mucho más, y en nuestra guía de vatios ponemos el objetivo en 95 a 100 dB de media en la pista. No lo pases. La OMS pide a locales y eventos que la media no supere 100 dB en ningún tramo de 15 minutos, y a ese nivel el oído aguanta unos 15 minutos al día, según el NIOSH.
¿Cómo detecta la distorsión sin equipo de laboratorio?
Con una pista que deja vacía la banda de 300 Hz a 3 kHz. El recorte llena ese hueco de armónicos, y el test lo vigila durante la última vuelta del patrón en vez de fiarse de una lectura suelta. En nuestra simulación, el aviso salta con unos 2 a 4 dB de recorte, y algo más tarde si la sala es ruidosa. La pista se genera en tu navegador y es libre de derechos.
¿Por qué escenarios en vez de vatios o decibelios?
Porque un navegador no puede medir decibelios absolutos con el micrófono sin calibrar de un móvil, y porque «20 vatios» no te dice si la fiesta del jardín va a funcionar. El test mide el margen limpio de tu altavoz sobre el ruido de la sala a unos 2 metros y lo traduce a cinco escenarios con umbrales nuestros. Es una estimación, y así hay que leerla.
¿Y si nunca marca distorsión?
Puede que tu altavoz vaya sobrado a ese volumen, que lleve un limitador que baja los picos antes de recortar o que no hayas subido lo bastante. Con un limitador, el test encuentra su techo, que también es su máximo limpio. Si no, sigue subiendo hasta que salte el aviso o empiece a sonar mal.
¿Puedo dañar el altavoz con este test?
Unos segundos de distorsión mientras buscas el límite no dañan un altavoz sano, pero no lo dejes sonando distorsionado. El recorte mantenido es lo que calienta y quema los tweeters. Cuando salte el aviso, baja un paso el volumen.