La calibración automática de un receptor deja el sonido a medio hacer. En un par de minutos mide la sala con su micrófono, reparte los niveles y calcula las distancias, y en eso acierta casi siempre. Donde falla es en otras cosas, como el tamaño que asigna a los altavoces, la frecuencia de corte con la que los recorta y una curva de destino tan neutra que a mucha gente le suena apagada en las películas. Por eso conviene aprender a calibrar receptor AV de principio a fin, que es sobre todo saber qué tocar cuando el asistente termina.
Lo bueno es que no hace falta el micrófono de la marca para comprobar y rematar el ajuste. Con un sonómetro, un poco de física y una medición de barrido puedes verificar lo que el sistema ha dejado puesto. Aquí tienes el recorrido completo, primero con el asistente automático y luego a mano, con las cifras que de verdad importan (80 Hz de cruce, 75 dB de nivel de referencia y unos 34 cm de distancia por cada milisegundo).
Qué hace la calibración automática y qué se le escapa
La calibración automática borda las distancias y los niveles, y flojea con el tamaño de los altavoces y la frecuencia de corte, además de dejar una curva de destino de referencia que suena algo neutra. Todos los sistemas funcionan igual. Colocas su micrófono en el punto de escucha, el receptor dispara tonos de prueba por cada altavoz y, con lo que le vuelve, calcula cuatro cosas: a qué distancia está cada caja, cuánto sube o baja su volumen, dónde entrega el grave al subwoofer y qué ecualización aplica para corregir la sala.
El problema es que ese micrófono no sabe qué altavoces tienes ni qué te gusta a ti. Detecta que una caja de estantería llega hasta los 45 Hz y la marca como grande, cuando lo sensato es enviar su grave al subwoofer. Su curva por defecto, precisa y neutra, deja además el cine sin la pegada en el grave que mucha gente busca. La calibración es un punto de partida muy bueno, pero no el ajuste final.
Los sistemas de calibración por marca
Cada fabricante llama al suyo de una forma, aunque todos hacen lo mismo, un micrófono, unos tonos de prueba y unos minutos de cálculo. Estos son los que vas a encontrar y lo que conviene saber de cada uno.
| Marcas | Sistema | Detalle |
|---|---|---|
| Denon, Marantz | Audyssey (MultEQ, MultEQ XT, MultEQ XT32) | Añade Dynamic EQ y Dynamic Volume; editable con la app MultEQ-X |
| Yamaha | YPAO (Yamaha Parametric room Acoustic Optimizer) | La gama alta suma control de reflexiones (R.S.C.) |
| Pioneer | MCACC (Multichannel Acoustic Calibration) | MCACC Pro en los modelos altos |
| Sony | D.C.A.C. (Digital Cinema Auto Calibration) | Mide fase además de nivel y distancia |
| Onkyo, Integra | AccuEQ (con AccuReflex) | El del receptor de acceso que analizamos |
| Varias marcas | Dirac Live (de pago) · Anthem ARC Genesis (gratis) | Corrigen también la fase; a veces vienen incluidos |

Cómo calibrar receptor AV paso a paso con el Auto Setup
Los pasos para calibrar receptor AV con el asistente automático son siempre los mismos, con Audyssey, YPAO o cualquier otro. Preparas la sala, dejas listo el subwoofer, colocas el micrófono en el sitio exacto, lanzas la medición y guardas el resultado. Antes de empezar conviene tener los altavoces bien colocados, que es un paso previo con sus propias reglas de disposición. La diferencia entre una medida buena y una mala está casi toda en la preparación.
Prepara la sala y coloca el micrófono
El silencio manda. Apaga el aire acondicionado, cierra ventanas y aparta cualquier aparato que zumbe, porque el sistema mide sonido y el ruido de fondo le mete error. Enchufa el micrófono de calibración en la entrada frontal del receptor y móntalo en un trípode a la altura de tus oídos sentado, apuntando al techo, no a los altavoces. Y ponlo en tu sitio de siempre, en el centro del sofá, no en un extremo raro que no usas nunca.
Deja el subwoofer listo antes de medir
Prepara el subwoofer antes de lanzar el Auto Setup, porque el sistema mide lo que le des. Pon su filtro paso bajo al máximo o en la posición LFE/bypass, para que el corte lo decida el receptor y no se sumen dos filtros recortando el grave. Deja la fase en 0 (la pasarás a 180 solo si luego el grave integra peor) y ajusta la ganancia del propio sub para que, al medir, el receptor no tenga que corregirlo mucho y su nivel quede cerca del centro del recorrido.
Lanza el asistente y sigue los tonos
Lanza el Auto Setup desde el menú de configuración, con el receptor conectado a la tele por HDMI para ver las instrucciones. El sistema irá disparando barridos y ruido rosa por cada altavoz, el subwoofer incluido, mientras identifica cuáles hay conectados. Esos tonos suenan bastante fuertes, así que no lo hagas de noche ni con el volumen por las nubes. Si te pide mover el micrófono a los asientos de alrededor, hazlo, porque así amplía la zona bien ajustada en vez de optimizar un solo punto.
Guarda y anota lo que ha calculado
Guarda el resultado y apunta lo que ha puesto en cada altavoz antes de cerrar el menú. El aparato ha calculado ya las distancias, los niveles y las frecuencias de corte, y esa foto del «después» es la que vas a repasar en el siguiente paso. Te sirve además para volver atrás si algún ajuste manual acaba sonando peor de lo que estaba.
Qué revisar y corregir tras la calibración automática
Después del Auto Setup hay seis valores que suelen quedar mejorables: el tamaño de los altavoces, la frecuencia de corte, las distancias, los niveles, el nivel del subwoofer y la curva de destino. Ninguno lleva más de un minuto en el menú de altavoces del receptor, y son los que separan una calibración del montón de una que suena de verdad bien.
Pon casi todos los altavoces en «pequeño»
Cambia a «pequeño» (Small) todos los satélites y las cajas de estantería, siempre que tengas subwoofer, aunque el sistema los haya detectado como grandes. Con ello el receptor desvía el grave más profundo hacia el subwoofer, que para eso está, y descarga de trabajo al amplificador y a unos altavoces que no están hechos para las frecuencias más bajas. Sin subwoofer la cosa cambia, ahí te interesa dejar en «grande» (Large) un par de altavoces que bajen bien o te quedas sin graves. Y deja en grande también las torres de suelo que de verdad lleguen abajo sin esfuerzo.
Ajusta la frecuencia de corte, casi siempre a 80 Hz
Fija el crossover en 80 Hz para los satélites y las cajas de estantería, que es el valor de referencia de THX. El automático a veces pone un corte demasiado bajo, de 40 Hz, y carga de grave a una caja pequeña, así que súbelo a 80 Hz sin miedo, o incluso a 100 o 120 Hz si el altavoz es diminuto. Lo que no debes hacer nunca es bajar un corte que el sistema haya dejado alto, en 100 o 120 Hz, porque significa que el altavoz no llega más abajo y forzarlo a ello lo castiga. Las torres grandes admiten un cruce más bajo, de 40 a 60 Hz, según lo lleno que quieras el grave.
Comprueba las distancias, salvo la del subwoofer
Repasa que las distancias de los altavoces cuadran con la realidad, porque el receptor las convierte en un retardo para que el sonido de todos llegue a la vez a tu sillón. La excepción es el subwoofer, cuya distancia sale a propósito más larga que la real, porque el sistema le suma el retardo del filtro y la electrónica internos, así que esa no la toques. En los demás, corrige a mano solo si el número se aleja medio metro o más de la cinta, porque unos centímetros ni se oyen ni suelen caber en el paso del menú.
Iguala los niveles entre canales
Confirma que todos los canales suenan igual de fuertes desde tu asiento, que es lo que el automático acierta casi siempre salvo con el subwoofer. Con un sonómetro sin calibrar, como el del móvil, lo que importa es que todos marquen el mismo número, no el valor absoluto, porque el error del micro es común a todos los canales y se cancela. La referencia habitual son 75 dB por canal con el tono de prueba interno. Cómo medirlo sin el micrófono de la marca lo tienes en la sección siguiente.
Dale al subwoofer el realce que te guste
Sube el subwoofer unos +3 dB sobre lo que dejó calibrado, un realce de gusto (la llamada «house curve») que le devuelve al cine la pegada que la respuesta neutra le quita. Puedes llegar a +6 dB si te va el grave de impacto, pero es un ajuste de oído, no un dato, así que compruébalo con un barrido antes de pasarte, porque el micro del móvil no mide fino tan abajo y un grave excesivo tapa los diálogos. Y si el grave suena irregular según dónde te sientes, el problema es la colocación, así que prueba a encontrar el mejor sitio para el subwoofer antes de tocar el volumen.
Decide qué haces con la curva y los añadidos
Prueba las dos curvas de destino antes de quedarte con una. La de referencia (Reference), que el sistema pone por defecto, suaviza un poco los agudos para que el cine no chille, y la plana (Flat) los deja intactos y suele ir mejor con música. De los añadidos, Dynamic EQ ayuda cuando escuchas bajito, porque compensa el grave y el agudo que el oído pierde a bajo volumen; ten en cuenta que ya realza el grave, así que no lo sumes al +3 dB del sub sin escuchar el conjunto. Dynamic Volume, en cambio, iguala los golpes fuertes y flojos para ver de noche, y conviene apagarlo si buscas fidelidad. Si quieres editar la calibración a mano, la app MultEQ-X de Audyssey te deja tocar la curva parámetro a parámetro.
| Ajuste | ¿Acierta el automático? | Qué conviene dejar tú |
|---|---|---|
| Distancias | Sí, muy fiable (la del sub sale más larga a propósito) | Déjalas; corrige solo un error grande, nunca la del sub |
| Niveles | Sí, iguala los canales | Que todos marquen lo mismo, referencia 75 dB |
| Tamaño | Poco fiable | Estanterías en «pequeño» (con subwoofer) |
| Frecuencia de corte | Poco fiable | 80 Hz o más arriba; nunca por debajo de lo que puso |
| Nivel del subwoofer | Lo deja neutro | +3 dB a gusto (hasta +6, comprobado con un barrido) |
| Curva de destino | Reference por defecto | Reference en cine, Flat en música |
Cómo calibrar y verificar sin el micrófono de la marca
Puedes calibrar y comprobar el receptor sin su micrófono con tres herramientas gratis: un sonómetro para los niveles, la física del sonido para las distancias y una medición de barrido para los modos de la sala. Es lo que hacían los aficionados antes de que llegara el Auto Setup, y sigue valiendo para verificar que el automático no se ha equivocado o para calibrar un receptor al que se le ha perdido el micro.
Los niveles, con un sonómetro
Iguala los canales con un sonómetro puesto en ponderación C y respuesta lenta, a la altura del oído y apuntando al techo. Sube el volumen maestro a su referencia (0,0 dB en Denon o Marantz; en la escala 0-100 de otras marcas, el punto que indique el manual), activa el tono de prueba interno y ajusta el trim de cada canal hasta que todos marquen lo mismo, en torno a 75 dB. Con el móvil vale, con el aviso de siempre, y es que sin calibrar resulta orientativo (±10 dB), así que fíate de que los canales coincidan, no del número exacto, y para el grave del sub tira mejor de un barrido, porque el micro del móvil pierde sensibilidad por debajo de 100 Hz. Nuestro sonómetro para medir el nivel de cada altavoz funciona en el navegador, sin instalar nada.
Las distancias, con la física del sonido
Mide con una cinta la distancia de cada altavoz al sillón y déjala en el menú, que el receptor la traduce a un retardo para alinear las llegadas. El sonido viaja a unos 343 metros por segundo a 20 °C, así que cada 34 cm equivalen más o menos a un milisegundo. Para el salón, con la cinta basta. Si montas algo más ambicioso, con dos altavoces sonando a la vez, puedes medir el retardo real entre sus llegadas con el micrófono usando nuestra herramienta de alineación temporal por sonido.
Los modos y el eco, con un barrido
Lanza un barrido de frecuencias y graba la respuesta de la sala para ver lo que ninguna cifra del receptor te cuenta, en qué notas retumba el grave y cuánto tarda en apagarse el sonido. Esos picos son modos propios de la habitación, y ni la mejor calibración los borra del todo, solo los suaviza. Con la herramienta para medir los modos y el tiempo de reverberación de tu sala lo ves en el móvil y sabes si el problema es de ajuste o de acústica.

Errores frecuentes al calibrar el receptor
La mayoría de los problemas tras calibrar salen de cinco errores muy repetidos. Repasarlos ahorra horas de dar vueltas al menú buscando por qué el sonido no acaba de cuadrar.
- Dejar todo en «grande». El grave se reparte entre cajas que no pueden con él y el subwoofer se queda a medias.
- Bajar una frecuencia de corte que el sistema dejó alta. Ese altavoz no llega tan abajo, así que solo se sube, hasta 80 Hz o más en las cajas pequeñas.
- Sobrescribir la distancia del subwoofer con la cinta. Su distancia incluye el retardo interno a propósito; cambiarla desintegra el grave con los frontales.
- Subir el subwoofer a lo loco. Retumba, tapa los diálogos y engaña al oído; sube poco y compruébalo con un barrido antes de pasar de +6 dB.
- Calibrar desde un asiento que no usas. El sistema optimiza el punto del micrófono, así que ponlo donde te sientas de verdad.
Y una comprobación previa que ahorra sustos. Antes de calibrar, asegúrate de que cada altavoz recibe su canal. Si al mover el micro notas que falta uno o que el central va al lado que no toca, repásalo con la prueba de canales para comprobar que cada altavoz suena donde debe. Y si un altavoz se queda directamente mudo después de calibrar, casi siempre es cosa de las conexiones o del formato de audio, no del ajuste, y lo desenreda nuestra guía sobre qué hacer si un canal se queda sin sonido.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que recalibrar el receptor?
Recalibra cada vez que cambies algo físico de la sala, ya sea mover un altavoz o el subwoofer, cambiar el sofá de sitio o añadir una alfombra gruesa y unas cortinas. Esos cambios alteran las distancias y el sonido que llega al asiento, así que la calibración anterior se queda vieja. Si no tocas nada, no hace falta repetirla.
¿Cambio la distancia del subwoofer si no cuadra con la cinta?
No. El sistema le suma a propósito el retardo de su filtro y su electrónica, así que la distancia del subwoofer sale más larga que la real y está bien así. Si la corriges con la cinta métrica, estropeas la integración con los frontales justo en la frecuencia de cruce. Es la única distancia del menú que no se toca.
¿Vale el micrófono del móvil para calibrar los niveles?
Sirve para igualar los canales, no para clavar un valor absoluto. Sin calibrar tiene un margen de alrededor de ±10 dB, pero ese error es el mismo en todos los canales, así que lo válido es que todos marquen el mismo número. Para el grave del subwoofer, por debajo de 100 Hz, el micro del móvil pierde sensibilidad, y ahí es mejor comprobarlo con un barrido que con el sonómetro.
¿A qué frecuencia de corte pongo los altavoces?
A 80 Hz los satélites y las cajas de estantería, que es la referencia de THX, y a 100 o 120 Hz si el altavoz es muy pequeño. Las torres de suelo que bajen de verdad admiten un cruce más bajo, de 40 a 60 Hz. La regla que no falla es que un corte se sube, nunca se baja por debajo de lo que el sistema haya dejado, porque ahí el altavoz ya no llega.
¿Puedo calibrar sin el micrófono que trae el receptor?
Sí. Los niveles se igualan con un sonómetro en ponderación C y respuesta lenta, dejando todos los canales en el mismo número, alrededor de 75 dB, con el tono interno. Las distancias se miden con una cinta, ya que el receptor las convierte en retardo. Y los modos de la sala salen de una medición de barrido. Con el micro de la marca es más rápido, pero no es imprescindible.
¿Cuánto subo el nivel del subwoofer?
Empieza por +3 dB sobre lo que dejó el sistema y sube a gusto hasta un máximo de +6 dB. No es una cifra exacta sino un realce de oído, la «house curve», que le da al cine el impacto que la calibración neutra le quita. Comprueba el resultado con un barrido antes de pasarte, porque un grave excesivo tapa las voces y engaña al oído haciéndote creer que suena mejor.
¿Qué son Audyssey Dynamic EQ y Dynamic Volume?
Son dos añadidos distintos. Dynamic EQ compensa el grave y el agudo que el oído pierde cuando escuchas por debajo del volumen de referencia, así que ayuda de verdad de noche o a bajo volumen. Dynamic Volume iguala los picos fuertes y los pasajes flojos, útil para no despertar a nadie pero enemigo de la fidelidad. Pruébalos por separado y quédate con lo que te convenza.
¿La calibración arregla la acústica de la sala?
No. La calibración ajusta el receptor por medios electrónicos, y eso corrige niveles, distancias y parte de la respuesta, pero no cambia cómo rebota el sonido en las paredes. Si la sala retumba o el sonido se emborrona, hace falta tratar la acústica con paneles y absorbentes. Calibrar el receptor y tratar la sala son dos cosas distintas que se complementan.